El planchado a domicilio tiene una demanda silenciosa pero muy estable: las parejas que trabajan prefieren externalizar el planchado y las empresas de limpieza buscan planchadoras fijas. El coste de empezar es casi cero (la plancha y la tabla están en casi todas las casas) y la demanda crece por barrios, con clientes que repiten. Esta guía explica por dónde empezar, cuánto se gana y cómo encontrar clientes.
¿De dónde viene la demanda?
1. Parejas que trabajan y familias ocupadas
El planchado es la única tarea doméstica que se repite cada semana: clientes regulares de 2–4 horas semanales. Estos clientes buscan sobre todo fiabilidad y puntualidad, más que el precio.
2. Empresas de limpieza y servicios domésticos
Muchas empresas de limpieza venden el planchado por separado y montan equipos fijos de planchadoras. Trabajar a través de una empresa es la fuente de clientes más rápida en los primeros meses; da trabajo regular a cambio de comisión.
3. Administradores de fincas y urbanizaciones
En urbanizaciones grandes se busca personal fijo de planchado/limpieza para zonas comunes. Trabajar con contrato para la administración da un ingreso mensual fijo.
4. Sábanas, mantelería y textil corporativo
Para hoteles, pensiones y oficinas, el servicio de lavandería + planchado es un trabajo de alto volumen. El planchado de textil hotelero (toallas, sábanas) se paga por pieza y tiene demanda constante.
Tarifas por hora e ingresos (2026)
Banda de mercado
El planchado a domicilio se paga entre 10–20 € por hora; el servicio mínimo suele ser de 2–3 horas. También es habitual cobrar por pieza (camisa 1,5–3 €, pantalón 2–4 €).
Escenario de ingreso mensual
5 clientes por semana × 3 horas (a 14 €/h) → 210 € semanales, unos 840 € brutos al mes. Al trabajar para una empresa puede descontarse una comisión (20–40 %); el ingreso sube al crecer tu propia cartera de clientes.
Margen
La plancha y la tabla suelen estar en casa del cliente; tu coste es el desplazamiento y el tiempo. Incluye el desplazamiento dentro de la zona en el precio y cobra servicio por zonas lejanas. Si trabajas con tu propia plancha, cuenta también el mantenimiento.
Cómo empezar: paso a paso
1. Define el servicio y la lista de precios
Escribe tu tarifa horaria, tiempo mínimo, alcance (camisas, sábanas, cortinas) y política de cancelación. Una lista clara de precios atrae clientes serios y reduce el regateo.
2. Canales para encontrar clientes
Anuncio de servicio en apps tipo TaskRabbit o similares, grupos de WhatsApp del barrio, propuestas por escrito a administradores de fincas y solicitudes de equipo a empresas de limpieza. Pide referencias a tus primeros 2–3 clientes: en servicios domésticos, la confianza se difunde boca a boca.
3. Acuerdo con los primeros clientes
Para clientes regulares haz un acuerdo semanal de día/hora. Fija por escrito la hora de entrada y salida, el alcance y el precio; los acuerdos "de palabra" por teléfono causan problemas después. Para la disciplina del trabajo por cuenta propia, mira nuestra guía de trabajo desde casa.
4. Seguro y registro
Con clientes regulares puede nacer la obligación de alta en el régimen de empleados de hogar; considera un seguro de responsabilidad civil por daños en la casa del cliente. Con empresas, necesitarás darte de alta para facturar.
5 consejos prácticos
1. Qué tejido, qué temperatura
El algodón se plancha a alta temperatura, el sintético a baja. Leer la etiqueta protege la ropa del cliente y te muestra como profesional. El vapor resuelve muchas arrugas mejor que el calor.
2. La regla del tiempo
Humedece todas las prendas antes de empezar; el vapor acelera el trabajo un 30 %. Cómo se cuelga la ropa (percha o doblada) determina la calidad de la entrega.
3. Blancos y de color por separado
Planchar blancos y de color por separado evita transferencias de tinte. Anota las instrucciones del cliente por escrito.
4. Fotos y referencias
Las fotos de antes/después (con permiso) crean portafolio; las referencias por escrito marcan la diferencia en apps y con administradores.
5. Prioriza al cliente regular
Prefiere al cliente semanal fijo antes que al de una sola vez; rellena los días libres con trabajo de empresas y corporativo. Un calendario estable hace previsible el ingreso.
3 errores comunes
1. No fijar el precio por adelantado
El regateo de "ya hablamos" genera conflictos y pierde referencias. Escribe la tarifa horaria y el tiempo mínimo en el primer mensaje.
2. Aceptar cualquier plancha sin mirarla
Una plancha vieja y manchada baja la calidad de tu trabajo. Lleva tu propia plancha si es necesario; refuerza la percepción profesional.
3. No poner límite de zona
En ciudades grandes, 2 horas de desplazamiento se comen el beneficio. Define tu zona de servicio y cobra un cargo claro por zonas lejanas.
Resumen: el planchado a domicilio es una fuente de ingresos real con capital casi nulo y demanda que se repite por barrios. Con tarifas de 10–20 €/hora y clientes regulares semanales, son posibles unos 800–1.000 € brutos al mes. Las claves: precio claro, fiabilidad y priorizar al cliente regular. Antes de empezar en servicios, lee también nuestra guía para empezar como freelance.
FAQ
¿Cuánto se gana con el planchado a domicilio?
Las tarifas van de 10 a 20 € por hora; 5 clientes semanales × 3 horas (a 14 €/h) suponen unos 840 € brutos al mes. Al trabajar para una empresa puede descontarse una comisión del 20–40 %. También se cobra por pieza (camisa 1,5–3 €).
¿Dónde encuentro trabajo de planchado a domicilio?
Apps de servicios tipo TaskRabbit, grupos de WhatsApp del barrio, propuestas por escrito a administradores de fincas y solicitudes de equipo a empresas de limpieza son los canales principales. Pide referencias por escrito a tus primeros clientes.
¿Necesito equipo para empezar a planchar?
Normalmente se usa la plancha y la tabla de la casa del cliente; llevar tu propia plancha refuerza la imagen profesional. El coste de inicio es casi cero: el coste real es el desplazamiento y el tiempo.
¿Hace falta seguro para el planchado a domicilio?
Con clientes regulares puede nacer la obligación de alta en el régimen de empleados de hogar; considera un seguro de responsabilidad civil por daños. Con empresas, necesitarás darte de alta para facturar.